
Durante los trabajos del Proyecto de Salvamento Arqueológico del Tren de Pasajeros Ciudad de México-Querétaro, investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hallaron nuevas manifestaciones gráfico-rupestres en el lugar identificado como Sitio 77, El Venado, ubicado en el cerro homónimo.
Se trata de 16 elementos, entre petrograbados y pinturas rupestres que, por sus características estilísticas, datan, posiblemente, de la prehistoria y del periodo Posclásico (900-1521 d.C.). Se localizan en dos acantilados cercanos al río Tula y la presa La Requena, en las inmediaciones de las comunidades de San José Acoculco (Atotonilco de Tula) y Benito Juárez (Tepeji del Río de Ocampo), en Hidalgo.
En las figuras halladas cerca de la presa hay diversos personajes: uno de perfil con una greca escalonada en el pecho y un chimalli (escudo) en la mano; otro de pie con un tocado y anteojeras, como las de Tláloc, y porta lo que parece una macana, y uno más con un penacho y las extremidades extendidas, con un objeto circular entre las piernas; así como un rostro con nariguera y penacho; un cuadrúpedo, quizá, un venado, y una franja blanca al negativo en medio de colores rojos.

En el mismo abrigo rocoso también se observa una figura antropomorfa estilizada, pintada en color rojo, y lo que pudiera ser una serpiente o un rayo que cae, entre otras expresiones gráficas, las cuales están difuminadas debido al paso del tiempo, pero cuya temporalidad se remontaría a la prehistoria (más de 4,000 años).
El coordinador del proyecto del salvamento arqueológico, Víctor Francisco Heredia Guillén, informó que los elementos se hallaron el 3 de enero de 2026. Se presume que las pinturas se elaboraron con pigmentos minerales o vegetales, mientras que los petrograbados están hechos en puntillismo.
Por su parte, el arqueólogo Abel José Romero García, añadió que las pinturas se encuentran en buen estado de conservación, y estimó que, en el caso de aquellas de origen prehispánico, posiblemente, tengan relación con la etapa final de Tula.
En octubre de 2025, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció la modificación de la ruta para conservar este sitio patrimonial, ante la imposibilidad de trasladar las pinturas a un museo.
“Así, a través de acuerdos y negociaciones entre el INAH y la Defensa, se salvan los petrograbados y las pinturas, y la obra ferroviaria se sigue construyendo sin afectar los vestigios”, dijo Heredia Guillén al finalizar que el interés de la mandataria federal por estos elementos contribuirá a sensibilizar a las autoridades estatales y locales acerca de la importancia de preservar los bienes patrimoniales, en concordancia con las obras de infraestructura, ya que pueden coexistir sin afectación directa.


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